Yo soy napolitano

Io Sono Napoletano

Castillano-Latino-America
Yo soy napolitano y vivo en la capital más antigua de occidente, éramos metrópolis cuando Nueva York no existía y Londres y París eran pequeñas ciudades.
Yo soy napolitano y pertenezco a la cultura más antigua de Europa, esa cultura que nos permitía hablar griego cuando todos hablaban latín.
Yo soy napolitano y hablo un idioma que era la lengua diplomática en la corte de Catalina la Grande. Esa lengua que le dió a Italia una tradición musical, literaria y teatral.
Yo soy napolitano y vivo en una ciudad donde en 600 años de inquisición JAMÁS se encendió una hoguera para quemar personas y donde NUNCA a la inquisición española le fue permitido allanar un tribunal.
Yo soy napolitano y vivo en una ciudad que hizo de la hospitalidad y de la tolerancia la cifra de su identidad, una ciudad donde los dioses antiguos viven junto a los nuevos, las ánimas son tan grandes que pueden contenerlos todos.
Yo soy napolitano y vivo en una ciudad che inventó “il sospeso”, el café pagado al extraño a quien nunca conocerás, para que nadie se sienta jamás tan pobre de no poder permitirse un café. Yo soy napolitano y vivo en una ciudad que aún en su máximo esplendor y potencia, JAMÁS invadió otros pueblos con las armas para subyugarlos y dominarlos. Los hemos siempre conquistado con la cultura, con el amor y con una canción.
Yo soy napolitano y vivo en una ciudad que sola, junto a Paris, le ha dado sentido a la definición de FLANEUR, el pasear por pasear, para admirar y disfrutar el paisaje humano de la vida. Yo soy napolitano y poseo el pasado, así como el futuro, dado que esta es la ciudad donde todo comienza y todo termina.
Yo soy napolitano y mi destino ha sido confiado a la integridad de un nuevo sepultado por el “mago” Virgilio en las vísceras de la tierra… Porque la vida si no tiene magia no vale la pena que sea cantada.
Yo soy napolitano y tengo en el cuerpo todas las heridas y todos los dolores de Isis que busca el cuerpo de Osiris. Este cuerpo nunca recompuesto es el que busco hacer renacer en el peregrinaje de los siete santuarios. Yo soy napolitano y habito una ciudad nacida del cuerpo de una sirena, muerta de dolor por no haber logrado seducir a Ulises. Porque la inteligencia no se dejó seducir por la pasión, sin saber a qué estaba renunciando.
Yo soy napolitano y habito en una ciudad de la que Hans Christian Andersen, prestigiado inventor de fábula, yéndose dijo: “Cuando esté muerto. Volveré a Nápoles a ser fantasma, porque aquí la noche es indeciblemente bella”.
Se puede seguir ad libitum, pero siendo napolitano, no puedo no dirigir el pensamiento a quien nace borghezio y a sus pares, nosotros nunca seremos capaces de tanto odio, nosotros amamos el coraje de la ironía y a quien nos insultó desde las tribunas de un estadio diciéndonos “NAPOLETANOS, LOS ODIAMOS A TODOS” preferimos responderle con un irónico “JULIETA ES UNA ZORRA”, Shakespeare no se ofendió, los cretinos no entendieron y el mundo se riò.
Raffaele Isidro Parodi/ Raffaele Moccia
trad. Motita Mot/Morelia Cancino Sàez aka Morelia Valjean

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